jueves, 15 de mayo de 2014

¿VIVES COMO UN BÓNSAI?

El arte del bónsai consiste en cultivar un árbol (de determinadas especies) impidiendo que crezca a su tamaño natural mediante técnicas como el pinzado, alambrado, poda, etc. y mantenerlo en una maceta toda su vida (si no se muere antes, claro).
Es originario de China y aunque hasta hace unos años, la cultura china me fascinaba, en el momento actual no le veo más que pegas: la superstición juega un papel determinante en las vidas de las personas y las sume en un estado de impotencia, que se refleja en todos los ámbitos de la vida; es una cultura de crueldad aceptada (los pies deformados en las niñas para que no se pudieran mover de casa), vender a las hijas con naturalidad, y tantas otras cosas...Y desde luego, los inventores del Bónsai: reprimir la naturaleza del árbol, dominarla a su antojo, convertirlo en algo que no es.











Ahora mira el tamaño real de este granado y de este albaricoquero:





En nuestra cultura, las ideas colectivas limitadoras provocan en nosotros, el mismo efecto Bónsai: nos pinzan, nos alambran, nos podan...convirtiéndonos en personas alienadas, que no saben ni sienten quienes son en realidad. Nos obligan a actuar, a tomar decisiones, que no son las que nosotros de verdad elegiríamos. Entonces nos condenan a vivir una vida inventada, irreal, y esa es una de las causas que nos inflinge tanto sufrimiento.

Lo que dirán (juzgarán) los demás
Tu no has nacido para triunfar
Dios es quien decide por ti (y tu padre es su representante en la Tierra)
Hay que hacer lo que hacen todos, destacar te traerá problemas
Los ricos son malas personas
La miel no es para la boca del asno
Pobre pero honrado
Si no eres bonita no conseguirás más que migajas
Has de ser fuerte, eres un hombre
Si eres así, no te casarás (nadie te amará) nunca

Y tantísimas otras ideas que limitan (podan, alambran, pinzan) nuestro verdadero ser y son origen de sufrimiento.
La buena noticia es que podemos revertir el proceso. Sí. Podemos quitar todos los alambres, las pinzas, y podemos injertar nuevas ideas que crecen compensando las podas.
No te diré que sea fácil, no. Pero te digo que vale la pena porque la sensación de ser quien eres de verdad, de elegir desde ti y no desde las creencias de otros, es extraordinaria. Hace sentir que estás vivo, y esto es impagable.
Busca cómo hacerlo, pregunta, infórmate y decide, un día -como el de hoy- que ya basta de vivir como bónsai, que tienes derecho a ser muy-muy alto, con todas las ramas que te de la gana y generar los frutos que te apetezcan.
Puedes hacerlo. Tienes derecho a hacerlo. Ya te lo has ganado, está en tu propia naturaleza.
Y ya sabes: si me necesitas para ayudarte a injertar, escríbeme mimundoemocional@gmail.com 
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Que tengas un excelente día (y vida)



2 comentarios:

Manos y Mente dijo...

Muy buena reflexión, Susi, gracias por compartirla. ¡Un saludo!
M.Paz

SUSI GRAU dijo...

A ti, M.Paz por leerme! Bs!